Fundador y director creativo de Santiago Festival Internacional de Cine (Sanfic), Carlos Núñez hace un repaso a lo que ha sido el crecimiento de una de las instancias de exhibición cinéfila de Chile. Desafíos y un trabajo constante que los ha llevado a ser la plataforma para creadores nacionales y de la región. ¿Qué opina del cine chileno y de qué se trata su trabajo a la cabeza de Sanfic? Lee la entrevista a continuación.

¿Cuál fue la idea clave para crear Sanfic?
Nació de la necesidad de producir un festival de cine internacional en la ciudad de Santiago, que entonces no existía. El tema era crear un espacio que exhibiera películas que no llegaban a Chile y que estaban exhibiéndose en los festivales más prestigiosos del mundo como Cannes, Berlín y Sundance, por nombrar algunos.

Asimismo, exhibir las películas de los nuevos realizadores nacionales que estaban naciendo en esos años como Matías Bize y Sebastián Lelio, por ejemplo. El objetivo era ser una vitrina de cine para que el público nacional tuviera acceso a producciones de calidad artística tanto nacional e internacional.

¿Cuál es tu evaluación de Sanfic y cuánto crees que ha crecido?
Mi evaluación es positiva. El primer año lo hicimos entre Gabriela Sandoval, fundadora y directora de industria del festival y yo desde nuestra productora Storyboard Media con fondos nuestros, más el apoyo de algunos auspiciadores y embajadas que creyeron en nosotros. Para la segunda versión, en 2006 y luego de mucha gestión, se sumó la Fundación Corpartes, con quienes hasta el día de hoy producimos el evento en conjunto. También se siguieron sumando auspiciadores e instituciones nacionales e internacionales.

Partimos en una primera versión con 45 películas que paulatinamente fueron aumentando hasta tener 100 en la actualidad. Asimismo el alcance se expandió en Chile y Latinoamérica y la cobertura de prensa también fue creciendo a nivel nacional e internacional. Ahora el festival tiene además un ala de industria que complementa la exhibición de películas y ayuda al proceso de producción de nuevos trabajos.

Además de fundador eres el director artístico de Sanfic, cuéntanos ¿de qué se trata ese trabajo, cómo es la selección de películas, lo bueno y lo difícil, y qué esperan para las próximas ediciones?
Mi trabajo como director artístico consiste en darle una línea curatorial al festival: un perfil. Y en ese sentido cada año viajo a los festivales más importantes del mundo a seleccionar películas para programar en el festival. También junto a un equipo de programadores vemos todas las películas que postulan cada año. Además, veo todo lo relacionado a invitados internacionales, jurados e invitados especiales.

Lo bueno es que el festival está muy bien posicionado a nivel nacional e internacional y eso ayuda para que tengamos a directores de prestigio y jóvenes talentos de todo el mundo, interesados en exhibir sus películas en nuestra plataforma.

Más que difícil, el desafío es mantenerse como uno de los festivales más importantes de la región. Para eso hay que trabajar todo el año y estar siempre participando de los circuitos internacionales. Un festival de cine como Sanfic debería ser considerado como símbolo privilegiado de cultura de una ciudad y un país, y en esto estamos concentrados para que se sostenga y siga creciendo.

¿Cuál es tu evaluación del cine chileno actual?
Muy positiva. Nunca antes habíamos producido tantas películas como estos últimos años. Además con una diversidad innegable de temáticas, géneros y puntos de vista.

Otro punto importante es el reconocimiento de nuestro cine a nivel internacional. Cada año hay muchas películas chilenas participando en festivales importantes del mundo y eso nos ha dado mucha visibilidad. En ese sentido vamos bien. Hay cosas que mejorar, pero vamos avanzando.

¿Cómo proyectas la “industria chilena” en los próximos años?
Creo que viene de muy buena manera. Tenemos películas de muy buena factura y con alcance internacional. El desafío es conquistar a las audiencias nacionales para que consuman mayor cantidad de cine nacional y para eso se está trabajando en diferentes líneas. Creo que las nuevas plataformas digitales de distribución y difusión son el futuro. La sala de cine tradicional sigue siendo importante, pero las salas alternativas y las nuevas plataformas juegan un rol fundamental en este proceso.

También veo la posibilidad de la internacionalización de varios directores locales que comenzarán a dirigir en el extranjero y asimismo, creo que otros directores internacionales vendrán a filmar a Chile.

¿Cómo fue tu participación en Berlinale Shorts?
Muy buena. Es la primera vez que un chileno es jurado en Berlín en una de las dos secciones oficiales competitivas. Así es que fue un honor.

Pude ver excelentes películas y conectarme con importantes profesionales. También conocer el festival por dentro y a sus directores. Fue una experiencia importante para generar lazos y también para promocionar a Chile y su cine.