Pensar una película sin escenario es como pensar una canción sin partitura. Encontrar la locación ideal para darle forma a un guión es una tarea desarrollada por los locacionistas, profesionales encargados de ofrecer a las agencias y realizadores, opciones de sets para que estos realicen sus proyectos audiovisuales.

Pero, ¿qué es lo que hace en concreto un locacionista?, ¿qué tipo de producciones son más comunes? A continuación te revelamos la impresión de dos expertos chilenos, encargados de proponer y coordinar todo lo necesario para que los distintos requerimientos de los productores se realicen en nuestro país. Locacionistas que prestan servicios a distintos productores y que en la cadena de producción audiovisual, cumplen un rol fundamental a partir de la búsqueda del mejor lugar para rodar. A pesar de no haber una cifra exacta de cuántos locacionistas hay en el país, la mayoría de estos se han desarrollado principalmente en áreas afines a la industria, como es la fotografía y la producción audiovisual. Sin embargo, la formación no es excluyente según señalaron nuestros entrevistados.

Cristián Díaz, fundador y CEO de Atlocs, asegura que con la locación “se logra dar vida a esa fantasía mágica dentro de un film, que puede ser para vender, crear, maravillar o contar una buena historia”. Asegura que su trabajo se basa en conocer bien nuestro país, “conocer cada rincón para tener esa mirada crítica, objetiva y sincera, y poder mostrarla a los directores y al medio audiovisual en general”. Asimismo, considera fundamental manejar conocimientos fotográficos, administrativos, logísticos y financieros, de manera que estas locaciones también sean factibles en el contexto de cada producción audiovisual. Sin embargo, asegura que trabajar con humildad, sinceridad y honradez, es imprescindible para que se puedan abrir grandes puertas de locaciones chilenas verdaderamente maravillosas a producciones internacionales de gran envergadura.

Para Ariel León de Locations Chile, su trabajo parte con un guión que indica dónde se desarrollarán las escenas de la película o comercial. Cuenta que a partir de ello, deben buscar todos los lugares que se mencionan para luego presentar opciones aptas y factibles para acomodar una filmación. “Si se trata de locaciones privadas, debe haber un acuerdo previo con el propietario, en cambio si estas son públicas, se deben hacer las gestiones pertinentes para obtener permisos”, explica.

Ambos profesionales coinciden en que las ventajas que ofrece Chile como locación son precisamente la variedad de paisajes y climas, y la mano de obra calificada y profesional que

conforma una industria consolidada y de nivel mundial. Además, afirman que atraer producciones internacionales al país es positivo no sólo para la industria sino para todo el país.

Cristián Díaz dice que es fundamental difundir la información en torno a la realización de rodajes en territorio nacional y transparentar que es “una buena forma de ayudar a la economía chilena, generando fuentes laborales y contratación de personas en muchas áreas. En resumen, todo lo que sea para ayudar a mejorar el medio cultural y audiovisual es muy positivo”. Para Ariel León el objetivo principal tiene que ser “inculcar una cultura cinematográfica en los chilenos, para poder potenciar y generar inversiones”.